El diagnóstico de cáncer en una mascota es un momento difícil para cualquier tutor. Además de los tratamientos convencionales, como la quimioterapia y los cuidados paliativos, la alimentación desempeña un papel fundamental en el tratamiento del cáncer en perros y gatos. Una dieta bien planificada no solo puede mejorar la calidad de vida del animal, sino también ayudar a combatir la enfermedad, mejorando la respuesta del organismo al tratamiento y contribuyendo a una mayor longevidad.
Actualmente, se habla mucho de los nutracéuticos para diversas alteraciones de la salud, pero pocos cuentan con evidencia científica sólida sobre sus efectos benéficos. En los pacientes oncológicos ocurre lo mismo. Antes de considerar cualquier suplementación, es necesario garantizar que el animal esté consumiendo todos los nutrientes esenciales y las calorías diarias necesarias, ya que no tiene sentido pensar en suplementos si las necesidades básicas no están siendo cubiertas. Por lo tanto, una vez que el animal está recibiendo todos los nutrientes esenciales y mantiene un peso adecuado, ya sea de manera voluntaria o con ayuda de sondas de alimentación, puede considerarse la suplementación.
Beneficios de la suplementación con omega-3
Los tumores producen una serie de mediadores inflamatorios implicados en la pérdida de masa magra, pérdida de grasa corporal e inapetencia, contribuyendo a la pérdida de peso del animal (caquexia). La suplementación con los ácidos grasos omega-3 eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) puede modular esta respuesta inflamatoria y reducir el proceso de caquexia.
Los estudios también indican que los omega-3 tienen efectos antitumorales que pueden inhibir la carcinogénesis y las metástasis, convirtiéndose en un importante aliado en el tratamiento del cáncer. Para lograr este efecto, es necesario suplementar directamente con EPA y DHA, ya que perros y gatos no los sintetizan eficientemente a partir de sus precursores, por lo que se recomienda la suplementación con aceite de pescado.
Antioxidantes en la lucha contra los radicales libres
En los tumores se acumulan radicales libres que pueden provocar el llamado estrés oxidativo, el cual a su vez puede causar un mayor daño celular. Sin embargo, los tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia eliminan las células tumorales precisamente mediante mecanismos oxidativos.
Por esta razón, la suplementación con antioxidantes durante el tratamiento está contraindicada, ya que podría interferir con los mecanismos terapéuticos. Además, a medida que el tumor disminuye, también se reduce naturalmente la producción de radicales libres. Actualmente no existe consenso sobre la suplementación con antioxidantes incluso después del tratamiento, por lo que se necesitan más estudios.
Vitaminas
Algunos estudios preliminares han observado que la suplementación vitamínica podría contribuir al crecimiento tumoral, aunque todavía se requieren más investigaciones para confirmar esta relación.
Es importante recordar que las vitaminas son nutrientes esenciales para perros y gatos, por lo que deben estar presentes en la dieta al menos en las cantidades mínimas recomendadas. Además, algunos tumores del tracto gastrointestinal pueden provocar deficiencia de cobalamina (vitamina B12), haciendo necesaria su suplementación.
La deficiencia de vitamina B12 puede contribuir a la pérdida de peso o a la dificultad para ganar peso, además de provocar disminución del apetito, vómitos y diarrea. Es posible medir los niveles de B12 en sangre para determinar la necesidad de suplementación.

Fibras, probióticos y salud intestinal
Tratamientos como la quimioterapia pueden causar efectos adversos y provocar alteraciones en el tracto gastrointestinal al dañar las vellosidades intestinales y modificar la microbiota.
La suplementación con probióticos, es decir, microorganismos benéficos que ayudan a restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal, puede estar indicada antes, durante y después del tratamiento. También es posible suplementar con fibras prebióticas, que sirven como sustrato para estos microorganismos benéficos.
Otra alternativa es la suplementación con simbióticos, que combinan probióticos y prebióticos, ayudando a restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal y mejorando la digestión.
Suplementación con aminoácidos
Debido a que los pacientes oncológicos presentan un alto riesgo de desarrollar caquexia, la suplementación con aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) puede ayudar en la recuperación y el mantenimiento de la masa magra, mejorando la calidad de vida y contribuyendo a una mayor longevidad. Sin embargo, aún no existen estudios que determinen con precisión la dosis necesaria para obtener estos beneficios.
Algunas investigaciones en perros con cáncer han encontrado niveles bajos de glutamina y arginina en sangre, lo que sugiere que la suplementación de estos aminoácidos podría ser beneficiosa. No obstante, todavía faltan estudios que confirmen si estas deficiencias ocurren en la mayoría de los tumores y cuál sería la dosis recomendada.
La nutrición adecuada es un pilar esencial en el tratamiento del cáncer en mascotas. Con una dieta cuidadosamente planificada y la incorporación de suplementos estratégicos, es posible mejorar significativamente la calidad de vida de los animales, proporcionando un apoyo nutricional adaptado a sus necesidades específicas y ayudando a combatir los efectos secundarios del cáncer y de su tratamiento.
Consultar con un médico veterinario especialista en nutrición es fundamental para desarrollar un plan alimentario eficaz y seguro, garantizando que su mascota reciba todo el apoyo necesario durante esta etapa tan desafiante.