Una duda muy común entre los tutores de perros y gatos es: “¿Cuántas veces al día debe alimentarse mi mascota?”
El primer punto a considerar es la cantidad total de alimento que el pet debe consumir por día, la cual puede determinarse con la orientación de un médico veterinario o consultando la tabla de alimentación del envase del alimento. Una vez definida la cantidad correcta, el siguiente paso es dividirla a lo largo del día, de acuerdo con el número ideal de comidas para cada especie.
Además, se deben evitar prácticas como la alimentación ad libitum (dejar el alimento siempre disponible) o ofrecer toda la alimentación diaria en una sola toma. Estos hábitos no son recomendables y pueden perjudicar la salud del animal.
Perros
Los perros adultos deben alimentarse, idealmente, de dos a tres veces al día. El volumen que puede contener el estómago de los perros es considerablemente mayor que el de los gatos, por lo que pueden realizar comidas más abundantes. Sin embargo, no se recomienda ofrecer una sola comida diaria, ya que una gran cantidad de alimento de una sola vez puede aumentar el riesgo de torsión gástrica (torsión del estómago), una emergencia médica que pone en riesgo la vida del animal.

Gatos
Los gatos, por su parte, tienen necesidades un poco diferentes. Debido a que presentan baja actividad de enzimas llamadas transaminasas, responsables del metabolismo de los aminoácidos y de la producción de energía, lo ideal es que se alimenten varias veces al día, pudiendo llegar a 10 a 15 pequeñas comidas.
En el caso de los gatos domésticos, se recomienda controlar la cantidad total diaria de alimento y dividirla en porciones pequeñas a lo largo del día (una sugerencia es ofrecer entre cuatro y seis comidas diarias). De esta forma, se respeta el comportamiento alimentario natural de los felinos sin comprometer su salud.
¿Y cuando la rutina no lo permite?
Sabemos que no siempre el tutor puede ofrecer todas las comidas a lo largo del día, especialmente por la rutina laboral. Es importante recordar que, salvo que exista una recomendación médica específica (como en casos de diabetes), no es obligatorio que las comidas se realicen en intervalos fijos (por ejemplo, un perro que come dos veces al día no necesariamente debe hacerlo cada 12 horas).
Además, una buena alternativa es el uso de comederos automáticos, que ayudan a fraccionar la alimentación y a mantener una rutina saludable incluso cuando el tutor no está en casa.