Actualmente vivimos la llamada “fiebre del huevo”, un período en el que el consumo de grandes cantidades de huevo al día se considera “saludable”. Al fin y al cabo, es un alimento reconocido por su alto contenido de proteínas, además de vitaminas y minerales. Frente a esto, surge la pregunta: ¿por qué no ofrecer huevos a nuestras mascotas? O incluso, ¿por qué no ofrecerlo en su forma más “natural”?
De entrada, el problema no está en ofrecer huevo como alimento, sino en la forma en que se ofrece a las mascotas. Entonces, ¿realmente es recomendable ofrecer huevo crudo?
Diversos estudios científicos alrededor del mundo señalan los riesgos del suministro de alimentos o dietas crudas para perros y gatos, principalmente porque favorecen la proliferación de microorganismos que pueden ser perjudiciales para la salud de las mascotas.

Entre los principales microorganismos que pueden estar presentes en el huevo crudo se encuentra la Salmonella, responsable de causar la salmonelosis, una enfermedad frecuentemente asociada a brotes de intoxicación alimentaria en humanos y ya documentada en diversos países como Australia, Estados Unidos, Europa y América Latina.
Además, un estudio retrospectivo realizado en Estados Unidos mostró que la mayoría de los perros que consumían dietas crudas eran portadores de Salmonella, ya sea de forma sintomática (con signos clínicos) o asintomática (sin manifestaciones clínicas). Por ello, el uso de dietas crudas —con o sin huevo crudo— no se recomienda para las mascotas, ya que puede representar riesgos tanto para la salud animal como para la de las personas que conviven con ellas. Siempre que se ofrezca huevo, este debe estar bien cocido.
Otro punto negativo del consumo de huevo crudo es que interfiere con la absorción de biotina, lo que puede llevar a una deficiencia de este nutriente. Por lo tanto, esta práctica no solo es insegura, sino que también puede generar desequilibrios nutricionales importantes para perros y gatos.
Con base en todo esto, el consumo de huevo crudo no presenta beneficios comprobados y, por el contrario, puede generar diversos perjuicios para la salud de las mascotas y de las personas.